Pitón Reticulada
 

 
Las Serpientes Constrictoras
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Pitón Real
Pitón Reticulada
Anaconda Verde
La serpiente más grande jamás hallada se corresponde con esta especie, midiendo algo más de diez metros. La Pitón Reticulada (Python Reticulatus) suele llegar a los cinco-seis metros en cautividad. Aunque de cría resulta bastante agresiva, si se la manipula frecuentemente, puede llegar a ser bastante tranquila.
Pitón Reticulada
ALOJAMIENTO.


Ante todo hay que tener presente el tamaño de esta especie; hace falta MUCHO ESPACIO. Las Pitones Reticuladas alcanzan con facilidad los cinco o seis metros. Para alojarlas es necesario un "terrario" de un tamaño bastante grande (del tamaño de una habitación). Es muy importante prestar mucha atención al apartado "Seguridad", y reforzar todo recinto destinado a una Pitón de esta especie, ya que tienen mucha fuerza y podrían romper con facilidad cristales delgados, láminas de madera, etc.
Los cristales han de ser como mínimo de 7 milímetros, para evitar que rompan con facilidad.
No es conveniente ir adaptando el tamaño del terrario al animal, puesto que nacen con unos 75 centímetros de longitud, pero en tres meses pueden duplicarlos, y en poco más de dos años pueden llegar a los tres metros. Implicaría cambiar de terrario cada tres o cuatro meses.
Provenientes de Asia-Oceanía, su temperatura ideal girará en torno a los 25-30ºC diurnos, y 23-25ºC por la noche.
El grado de humedad debe ser elevado también, de un 80 a 90%, aunque de ser superior no sería perjudicial.
Es una serpiente a quien le gusta nadar, así pues hay que disponerle una zona de baño y bebida en el recinto. El agua debe estar templada (como mínimo 20ºC).
Pitón Reticulada
ALIMENTACIÓN.


La Pitón Reticulada es, como todas las serpientes, carnívora. No es una serpiente especialmente maniática en cuanto a presas, es raro que rechace alguna. Para variar, el problema vuelve a estar en su tamaño. Ya desde la primera muda aceptará ratones sin problemas (en sus primeras semanas ya se recomienda alimentarla con un par de ratones adultos cada vez). La serpiente irá creciendo, y con ello debemos aumentar el tamaño de su comida, siempre proporcional a la serpiente.
Hay que recordar siempre que se recomienda, para evitar accidentes, alimentar a cualquier serpiente en un lugar distinto al terrario, y, si se trata de una reticulada, razón de más. Si confunde a un ser humano con una presa, es casi imposible que lo engulla, pero no hay ninguna duda de que no le resultará especialmente difícil matarlo.